Una visión acerca de Guatemala

En 1977, durante la visita del Pastor Marvin Byers a Guatemala, el Señor le hizo un llamado para compartir el Evangelio de Jesucristo a las personas con hambre de Dios en Guatemala y América Latina. Este llamado fue confirmado a través de una serie de señales y milagros, y posteriormente, por una visión en la que pudo ver la obra que el Señor haría en Guatemala.

En esa visión Dios le reveló parte del futuro de la Iglesia de Cristo en Guatemala. Él visitará ese país de una manera tan grandiosa, que las naciones del mundo se conmoverán al escuchar cómo reposa la presencia de Dios sobre Su pueblo y se manifiesta con grandes maravillas sobre él. Cristo derramará paz y verdad abundantemente sobre Su pueblo, y las iglesias experimentarán una visitación poderosa del Señor. El fuego y la gloria de Dios serán vistos de forma literal sobre Su pueblo, como sucedió en la vida de Moisés después de haber pasado 40 días y 40 noches en la presencia de Dios. Esta visitación será tan gloriosa, que multitudes sabrán que todavía hay un Dios que camina en medio de Su pueblo, y entonces, todo corazón sincero y honesto que escuche acerca de esta visitación será atraído al Señor Jesucristo.

Después de haber visto estas cosas en dicha visión, el Señor le dio al Pastor Marvin Byers una Escritura que confirmó cada detalle. Ésta, se encuentra en Jeremías 33. Pero, ¿por qué esta escritura? Obviamente, este capítulo es una revelación de la gloria del Señor manifestada a Su pueblo, Israel. Sin embargo, parte de la razón de que Dios haya tomado esta porción de las Escrituras, podría estar relacionada con el importante papel desempeñado por Guatemala en 1947 cuando se emitió la Resolución de las Naciones Unidas en la que se permitió que la nación de Israel volviera a nacer.

Por esto, todos necesitamos prepararnos en el conocimiento de Dios y de Su Palabra, para así ser canales fieles de la Palabra de Dios que arderá en los corazones de las multitudes. ¡Que no perdamos un solo grano de la gran cosecha que Dios está por darle a Su pueblo consagrado y preparado!